Paisaje

¿Tiene paisajes lo invisible? Comencemos por no verlo. Cierro los ojos. Hay una radiografía velada, rayones blancos delimitan esta foto de la nada. Tal vez un tinte rojizo o amarillo otorgue fluidez a esta huidiza imagen. Flashazos que implotan se burlan de mi atención cuando creo tenerlos atrapados. ¿Es llanura esta planicie o la toma aérea de unas montañas confundidas con sus propios barrancos? No puedo determinar direccionalidad y estos fotones comienzan a confundirse con mi cerebro. Ya no sé lo que estoy viendo tras mis párpados. Ya no sé si esta placa proviene de mis ojos o son mis anhelos borboteando en búsqueda de una figura propia. Asustado prefiero huir y buscar la seguridad en lo que no soy: el reino de la luz que se despliega afuera.

Los panes como medida

Viajamos para conocer otros lugares. Sabemos que estamos en un terruño diferente al nuestro por el clima, las montañas, la arquitectura y sus calles.


Pero yo sé, me siento verdaderamente en otro pueblo, cuando veo la forma de sus panes, pruebo el sabor de sus bolillos en sus tortas y el dulzor de su pan dulce con el chocolate en leche.