Delenis Rodríguez

Foto de Facebook

Lo primero que conocí de Delenis fue su voz. Entrevistada en el programa matutino de Garabito en Guadalajara, supe que era poeta. Llamé al programa, tuve la osadía de citarla para conocernos y que ella me enseñara más sobre la escritura. Nos conocimos en uno de los pilares del Instituto Cultural Cabañas. Me preguntó si yo conocía a Víctor Manuel Pazarín. Le dije que sí. De esa feliz coincidencia todos fuimos de la opinión que nos deberíamos ir a vivir a una casa en común (fue allá por la calle Pedro Gómez Maraver). Nos acompañó también Guadalupe Ángeles y su hija Jaz. Lo he dicho repetidas veces, esa estadía constituyó para mí una especie de graduación en los vericuetos de la escritura, la edición y la crítica.

Delenis era, además de poeta, cantante. De modo que también nuestra casa estaba indundada de música (y pintura, cine, caricatura, etc.).

En la entrevista escucharán los recorridos nocturnos a la caza de girasones que hacíamos por las calles de la colonia Alcalde-Barranquitas. Delenis, días después de esta entrevista, me señaló que muchas cosas se habían quedado en el tintero. Y así es, siempre hay más qué decir cuando el recuerdo encuentra un pretexto para manifestarse. Delenis acostumbraba a tomar libros de reciente edición que había en la biblioteca de Víctor (pongamos por caso alguno de Bernado Esquinca) y les hacía críticas duras y burlonas cuando encontraba pasajes mal escritos. De ahí aprendí los límites de la escritura de imagen instantánea, sin reflexión sobre el lector.

En la editorial que conformaríamos bajo la dirección ejemplar de Víctor Manuel (Mala Estrella) publicaríamos por primera vez muchos de nosotros. La colección “El ser y el signo” conformaría a trece autores con sus respectivas obras. Delenis sería una de ellas, pero su edición ya no la vería en Guadalajara, esos ejemplares llegarían a sus manos cuando ella ya vivía de nuevo en La Habana.

Otra del tintero: antes de regresar a Cuba, Delenis me regalaría su pequeña biblioteca que incluía poetas cubanos, ensayos sobre educación, teatro y algunas cosas sobre filosofía. Todavía la conservo.

Delenis, como ya lo he dicho, es poeta, compositora y cantante, pero, para mí, es una gran amiga.

Desde la patria del corazón, habla Delenis.

El recuerdo de la sombra del humo

Demasiado sol,
 todo es tan
 evidentemente cierto
 que aburre.
 A aquel árbol
 le puedo contar
 hasta las hojas,
 veo en la calle
 toda su infinita
 lejanía,
 todas las grietas
 del peso
 emergen de
 mis pisadas.
 Sólo pido
 un poco de
 sombra e
 incertidumbre,
 una neblina
 que cubra todo
 y me dé
 oportunidad
 para imaginarme
 las cosas que
 desconozco.
 Prefiero suponer
 para crear
 que la certeza
 agotada de
 la verdad.
 ¿Me quedaría
 sin nada,
 sólo el humo
 que deseo?
 Esas creaciones
 fugaces y arenosas
 son tal vez
 lo único que
 tengo.
 Satisfacción inútil
 que no por 
 eso deja de
 ser cierta.
 Ahora el árbol
 puede ser mil
 bosques,
 y la calle se
 curva a mi antojo
 para llegar
 al destino que
 yo elijo,
 reconozco con
 ello que soy
 el centro
 del que emergen
 cientos de sentidos.
 Ahora el nombre
 me pertenece
 y puedo fundar
 los nueve reinos
 con mis palabras.
 Bautizo y veo
 crecer esos
 brotes.
 Sé cuál es
 la bendita agua
 que necesitan.
 Son el árbol
 que despliega sus
 ramas hacia
 arriba, sin
 dirección alguna;
 son la arquitectura
 de un proyecto
 que avanza solo,
 indetenible y
 concreto.
 ¡Humo, por siempre humo!
 Me reclamarás
 ahora que
 estás leyendo.

Alejandro Santoyo

Imagen de Alejandro Santoyo

Primera entrevista que realizo a alguien del mundo deportivo. Amigo que conocí en Zapotlán por intermediación de su hermano Eliseo. Supe de su afición por las montañas de su propia voz, pero en esta entrevista me entero que ha realizado ascensos mucho más interesantes de lo que yo suponía. Realmente una persona que ama la montaña (yo creo que más que cualquier otra cosa en su vida).

Una curiosidad, además de la ya citada arriba (primer deportista entrevistado por mí) es que también fue la primera entrevista que hice fuera de mi casa, entre las compras del día a día, en plena calle (ventajas de las nuevas tecnologías) y, ahora sí hablemos de cosas sorpresivas, ¡también Alejandro andaba fuera de su casa! O más precisamente, fuera de la ciudad. Me contó que andaba caminando por el rumbo de Los Ocotillos, en uno de los costados de la Montaña Oriente de nuestra ciudad. Ahí fue donde me di cuenta de su amor a la montaña. Prefiere la soledad de los ascensos (así sean pequeños) a la compañía de la tecnología (cosa de la que adolecemos muchos de nosotros).

Alejandro nos habla de los recorridos que ha hecho a las preciosas montañas del sur de América (de sur a sur) y las inolvidables experiencias que tuvo en paisajes indómitos de Bolivia.

Además nos cuenta de los picos que visitó en nuestro país y cuál es, en su opinión, la montaña más bella de nuestro México. Así es: el Zapotépetl.

Realmente una entrevista que dejará mucho a quien la escuche. La vuelta a la naturaleza exige también cierta participación activa por parte de quienes quieren sentirse unidos a algo más grande y tangible como lo es la montaña.

Ah, lo estaba olvidando. Quiero ofrecer una disculpa a nuestro auditorio dado el problema técnico que surgió a media entrevista. Resulta que perdimos señal, pero el archivo quedó grabado. Volví a llamar a Alejandro y me dijo que ya había detenido su andar para no perder señal. Otra disculpa más por no haber “pegado” los archivos para hacer uno solo. Gajes del oficio, siempre he ofrecido archivos “crudos” que para mi tienen valor por su contenido en sí.

Primera parte
Segunda parte

Alberto Llanes

Alberto Llanes, foto de Karla Ochoa

Conocía a Alberto en la Universidad de Colima. Gracias a una convocatoria que lanzaron para la publicación de libros ahí en su editorial. Recuerdo que le llevé dos libritos pequeños. Me dijo que había que trabajarlos más, lograr una mayor cantidad de páginas. ¿Solución? Junté los dos para hacer uno solo.

Yo a Alberto siempre lo he visto muy cercano a las personalidades de la cultura colimense, incluso de la nacional en algunas ocasiones. Traigo el recuerdo de una reunión a la que fui invitado en casa de César Anguiano. Ahí estaba Jaime Velasco (quien dio vida a Fernando Pessoa en una obra teatral de Anguiano), una chica desconocida para mí, Jorge, compañero de César y el buen Alberto.

En la charla me entero de la admiración y la gran oportunidad que tuvo de conocer a Eraclio Zepeda cuando vino a Colima en una ocasión. Alberto estaba contentísimo de estar en cercanía del escritor chiapaneco. Con ello quiero decir que Alberto ha tenido la brillante oportunidad de estar cerca de muchos otros escritores y artistas de todo género. Su amistad y su “don de gentes” está a flor de piel.

Una de las cosas que destacan en su escritura es la facilidad que tiene de encontrar la palabra precisa para hacer su discurso, su texto. Esa facilidad de la que hablamos es sólo producto de la seriedad con la que se toma su papel como escritor, y eso también lo notamos cuando escribe para hacernos reír. Tiene esa don, ser serio para la risa no cualquier lo logra.

Alberto sabe del tiempo actual en que Colima vive. Hablo de los aspectos culturales donde Colima está viviendo una efervescencia en la que, indudablemente, Alberto está trabajando desde fuera (los resultados finales de la escritura de poetas y escritores, con sus lecturas y grabaciones en Youtube), y desde dentro (con la edición que realiza desde la Universidad de Colima).

Interesante entrevista donde pasamos revista a algunos escritores locales que están destacando en la actualidad.

Habla Alberto Llanes

Alberto Cárdenas Jiménez

Alberto Cárdenas Jímenez (foto de internet)

Quiero comenzar este post diciendo que me siento muy contento de haber logrado esta entrevista. Significa mucho para mí el haber logrado entrevistar a mi amigo (sí, sí puedo decirlo así) y paisano Alberto Cárdenas.

Alberto nos habla en su charla sobre sus inicios como deportista en el famoso Club Kostka, cercano al barrio Núñez, calle Leandro Valle. Seleccionado de voleibol por parte del tec, era algo un tanto natural, dada su estatura. Para él ser de Zapotlán, el Grande, es motivo de mucho orgullo e, inseparables, también es devoto del Señor San José, patrono de nuestra ciudad.

Tengo más identificación con él que sólo el lugar de nacimiento, pero no vendré aquí a hablar de ello. Sí señalaré que ambos estudiamos en el Tecnológico de Ciudad Guzmán, fuente de tantos y tantos profesionistas que han conformado la fisonomía administrativa y tecnológica de nuestro país. Somos gavilanes, sí señor.

Uno de los logros más destacados de Alberto, fue el haber encabezado la formula panista que destronaría al PRI en su continuidad de gobernaturas en Jalisco. Ingresó al partido albiazul dadas las injusticias y corruptelas políticas que le llevaron a sentir en carne propia la pérdida de patrimonio familar.

Debo admitir que me sorprendió gratamente la calidez de su trato y la sencillez de su persona. En ese tono nos cuenta sus felices determinaciones que le llevaron a lograr cosas que parecían imposibles para muchos en su tiempo y que, sin embargo, él logró hacer realidad en cada una de las secretarías que ocupó.

Después de enterarnos de sus logros como gobernador, debemos admitir que Jalisco fue otro ya para siempre. Bendiciones para nuestro amigo y gracias por sus aciertos.

Alberto, habla y recuerda

Alberto Neri

Charla realizada el pasado 24 de octubre de 2020.

Nos habla del cierre de instituciones culturales tan importantes para el estado de Jalisco, lamentable lo que el gobierno actual está haciendo a uno de los aspectos en los que más se destaca nuestro territorio a nivel mundial.

El problama del Covid en las actividades educativas. La intrusión de las grandes televisoras en este terreno y cómo la difusión de libros se ha visto afectada.

Continúa hablándonos de la baja de venta de libros en las librerías locales de autores nacionales y cómo es que la gente prefiere leer a los extranjeros.

Hace un recuerdo de todos aquellos amigos que le dieron forma y gusto por lo literario. Sus primeras publicaciones y la relación que tivieron con la depresión y la soledad. Luego cambia su temática hacia cosas urbanas, eróticas de la actualidad con toda la violencia que la realidad maneja.

Al final muestra su descontento al proceder de algunas activistas que ven en la violencia una forma legítima de hacerse escuchar.

Su trabajo como periodista también es mencionado y nos lo cuenta con un gran aprendizaje.

Muy bueno amigo al cual le agradezco la oportunidad de haber participado aquí con nosotros.

César Anguiano

César Anguiano es un escritor (novelista y poeta) que domina bien su trabajo. Es por eso que ha ofrecido cursos de escritura (en novela) a muchos escritores jóvenes que, no dudamos, han aprendido mucho de él.

Claro que no sólo se dedica a la escritura, sabemos que es chef y melómano (ama la ópera), pero, sobre todo, es un gran lector y más: un gran amigo.

En su conversación nos habla del terreno que tuvimos que construir los nacidos antes de los 70. La herencia en conocimientos que les estamos dejando a las nuevas generaciones de escritores en Colima, además de reconocer a aquellos que estuvieron antes que nosotros.

Habla también de las conciencias personales y conciencias sociales que se nos da gracias a la lectura. Hay un enriquecimiento en experiencias gracias a ésta. De hecho la mitad de la charla la hacemos sobre este aspecto de la lectura. ¿Los jóvenes que leen la literatura juvenil de bestseller de hoy en día, leerán en algún momento a los clásicos?

Claro que también hablamos de su escritura. Nos cuenta que tiene varios libros en puerta y que está buscando editores. Nos cuenta que no cree o no le gusta la literatura fantástica y, sin embargo, recurre a ella sólo para mostrarnos de mejor manera esta realidad dura en la que vivimos.

Desdeña los libros (novelas, libros largos) digitales, ya que la pantalla no ofrece la cercanía ni la familiaridad del papel. Deja entrever que la publicación en papel seguirá tan viva como siempre e, incluso, hay hoy más publicaciones que los años pasados.

César, persona que sabe de lo que habla, nos da lecciones sobre la literatura en general.

Remanso 1

Ayer fue domingo, día familiar, salir al campo y realizar actividades para desestresarte y desaburrirse (¡cuánto DESastre). Pues bien, yo llevé mi cámara, miré algunas plantas y paisajes y disparé.

Misterios, puertas a senderos que no me atreveré jamás a recorrer

Confieso que, a la par de su atractivo, algunos árboles me peoducen verdadero terror. En esta foto una “alfombrilla” de plantas hizo una especie de “casita” con puerta y todo, dando un aspecto terrorífico. Yo no quiero entrar ahí.

Plantita

Luego, seguí caminado hacia otro lugar y me encontré muchas plantas, enormes piedras (estaba cerca del volcán) y esta fue la que más me gustó.

Fin de semana de recorridos por los caminos del volcán.